La pandemia del nuevo coronavirus y las consecuentes restricciones de movilidad para prevenir contagios intensificaron el uso de pantallas y dispositivos móviles. Con el home office o teletrabajo y el tiempo de ocio y aprendizaje, las computadoras, tablets y smartphones han sido protagonistas indiscutibles de los nuevos tiempos. Gracias a ello hemos podido seguir siendo productivos, visitamos museos en todo el mundo de forma virtual, aprendimos nuevas habilidades y nuestros hijos siguieron con sus clases. No obstante, su uso prolongado ha afectado, en menor o mayor medida, a nuestros ojos.

De acuerdo con “Transitions Optical Workplace Wellness Survey”, 8 de cada 10 empleados que hacen home office pueden empezar a presentar síntomas negativos por mirar todo el día el monitor como fatiga o cansancio ocular, dolor de espalda, cabeza, cuello y hombros.

El Vision Council de Estados Unidos señala, por su parte, que el 59% de los adultos que usan un dispositivo por más de dos horas tienen síntomas de fatiga ocular por usarlos, mientras que otros se quejan de un dolor sordo detrás de los ojos.

“El cansancio ocular puede ser molesto. Sin embargo, generalmente no es grave y desaparece cuando se descansa la vista o se toman otras medidas para reducir la molestia en los ojos. En algunos casos, los signos y síntomas del cansancio ocular indican una enfermedad ocular oculta que necesita tratamiento”, dicen los expertos de Mayo Clinic.

Otros síntomas derivados de un uso prolongado de dispositivos móviles y computadoras son: visión borrosa transitoria, dificultad de enfoque en diferentes distancias, sensibilidad al brillo de la luz, dolor de cabeza y ojos irritados, secos o cansados.

¿Qué hacer para reducir de manera significativa signos y síntomas causados el uso prolongado de pantallas?

- Descansa la visión con frecuencia. Se sugiere aplicar la regla 20-20-20: cada 20 minutos de trabajo u ocio, toma 20 segundos de descanso, enfocando tus ojos a 20 pies de distancia (seis metros). Aprovecha este momento para realizar estiramientos.

- Coloca el monitor a una distancia de entre 50 y 70 cm (puedes estirar el brazo hacia el monitor y ubicarlo en donde quedan los nudillos.

- El tamaño de la fuente que se observa es importante. Si sientes la necesidad de leer más cerca, se recomienda que su tamaño sea tres veces mayor a la más pequeña que puedas leer (ocho a 12 puntos).

- La altura de la silla y la mesa deben permitir el apoyo en el suelo de la planta de los pies, creando un ángulo de 90°.

- Usa lentes con protección para la luz azul emitida por dispositivos digitales ayuda a reducir la fatiga visual y disminuye riesgos visuales a largo plazo.

- Evita deslumbramientos y reflejos es muy importante, pues la luz no debe llegar directamente a los ojos. Procura usar cortinas, persianas o toldos y coloca la pantalla perpendicular a la ventana cuando haya una.

- Enciende las luces de la oficina o la habitación donde te encuentras. Ésta no debe estar oscura.

- Los smartphones y tablets deben ponerse a unos 30 centímetros y por debajo de los ojos.

Es un hecho que la tecnología nos seguirá acompañando con o sin contingencia sanitaria, pero de nosotros dependerá que su uso no afecte nuestra salud visual y calidad de vida.