El concepto de que las personas son más que la suma de sus partes (mente + cuerpo) es tan antiguo como el hombre mismo, sin embargo el término del holismo no fue utilizado hasta principios del siglo XX, proviene del griego holos (ὅλος) que significa “por entero” o “totalidad” y se cree que el concepto como tal viene de la cultura India Veda, quienes acuñaron la palabra, sarvah (todo o intacto), para describir la naturaleza del ser humano como parte integral del universo. Se dice que el holismo es el estado natural del ser humano; que debe haber vínculos dentro de él mismo, entre otros seres humanos y entre los humanos y el universo; cuando estos vínculos se rompen, existe una división entre los componentes que “lesiona la totalidad”.

En los principios de la profesión de enfermería cuando no se contaba con la diversidad de especializaciones, diagnósticos, pruebas clínicas y los avances tecnológicos, se aceptaba que, si se colocaba al enfermo en mejores condiciones con respecto a su entorno, sanaría más rápido y satisfactoriamente.

En la década de los 60s, los profesionales de la enfermería se dividieron en dos grandes grupos, el primer grupo sostenía que las necesidades psicosociales eran importantes, pero que las partes que conforman a una persona pueden ser identificadas y tratadas de manera aislada, considerando la salud como ausencia de enfermedad. El segundo grupo argumentaba el paradigma holístico, donde la mente, cuerpo y alma son inseparables, y definía la salud como un sentido de bienestar. A pesar de esta diferencia de enfoques ambos grupos coinciden en que el rol de enfermería es atender las necesidades de la persona, no a la enfermedad.

En 2013, la Organización Mundial de la Salud aprobó un documento 'Estrategia sobre medicina tradicional 2014-2023'. Enfatiza cuidados y terapias holísticas y naturales desde la perspectiva de la intervención y la investigación, para conseguir calidad de vida más satisfactoria ya que el desarrollo de estas prácticas es una realidad en el ámbito internacional.

Las recomendaciones de la OMS son:

Aprovechar la contribución de las medicinas tradicionales y complementarias a la atención de la salud centrada en las personas.

Promover la utilización segura y eficaz de las terapias complementarias mediante la reglamentación.

Fomentar la cobertura sanitaria universal por medio de la integración de las terapias complementarias en los sistemas nacionales de salud.

Siguiendo las recomendaciones de la OMS la Secretaría de Salud del gobierno mexicano está trabajando para que, junto a las medicinas tradicionales, las terapias o medicinas complementarias formen parte de los servicios de salud. Distintas instituciones mexicanas han iniciado el proceso de regulación de terapias complementarias, entre las terapias reguladas total o parcialmente están la herbolaría, la acupuntura, aunque es del sistema médico chino está regulada en su enseñanza y práctica, la quiropraxia y la medicina homeopática esta última se imparte en el IPN. En la Universidad de Chapingo se imparten cursos de terapias complementarias. Sin embargo, aún falta mucho por hacer para seguir acreditando a quien se prepare en este tipo de terapias tradicionales y complementarias para poder ejercer previa certificación y regulación sanitaria.

Si bien es cierto que desde la práctica de la enfermería moderna se han adoptado principios y valores tomados de las diferentes teóricas con el fin de brindar cuidados integrales, actualmente la enfermería holística se ha impulsado con mayor énfasis, establece que el ser humano es una combinación de tres partes: mente (pensamientos), cuerpo (materia) y alma (estado espiritual y emociones).

La enfermera(o) holística, mientras los síntomas físicos están siendo tratados, pueden incorporar varias modalidades de terapias: meditación; relajación; manejo de la respiración; música, arte terapia; aromaterapia; las terapias de tacto basadas en energía como el toque terapéutico o el Reiki; acupresión, el masaje, terapia asistida con animales, biorretroalimentación, oración, reflexología, hipnosis, dieta, herbolaria, acupuntura y la homeopatía.

Así mismo, se empeñan en integrar la autoconciencia, el autocuidado y la auto curación en sus vidas, mediante la incorporación de prácticas como la autovaloración, meditación, yoga, buena nutrición, terapias energéticas, movimiento, arte, el apoyo y aprendizaje de por vida.

Recordar “Estar bien tú para cuidar a los demás”.

Retos que enfrenta la enfermería:

Integrar los conceptos de tecnología, mente y alma a la práctica profesional.

Crear e integrar modelos de cuidados de salud que se puedan utilizar como protocolos de atención.

Lograr la reglamentación de terapias complementarias para el cuidado de las personas además de la medicina convencional.

Favorecer en las Universidades la especialización en enfermería holística.

Derivado al comportamiento epidemiológico de diversas enfermedades, la enfermería holística será más demandante para responder a las necesidades de los pacientes, hoy en día se requiere de profesionales de enfermería que enfoquen sus cuidados en apego a la medicina convencional e incorporar terapias tradicionales/complementarias para lograr la salud física, mental y social de las personas; por ello es fundamental preparase y certificarse en el conocimiento de las mismas, llevarlas a la praxis o bien canalizar a las personas para complementar su atención.

Fuente: Yiuvany Aguilar