Hasta hace poco, muchas empresas solían subestimar el valor de un empleado contento. No obstante, en la nueva cultura laboral, que es más abierta y receptiva, hay un punto que se fomenta porque se ha convertido en un activo intangible que genera ventajas competitivas: la importancia de mantener a los empleados felices.

Para darnos una mayor idea de lo que esto significa, diversos estudios han encontrado que sentirse contento en el entorno laboral aumenta el rendimiento, el compromiso y la motivación de las personas. De acuerdo con “La ciencia de la felicidad en el trabajo”, del Greater Good Science Center, de la Universidad de Berkeley, en California, ser más feliz en el trabajo está relacionado con una mejor salud y bienestar, una resolución de problemas más creativa y efectiva, más productividad e innovación y un avance profesional más rápido.

Y las ventajas no se limitan a ello, pues también se ha encontrado una reducción del ausentismo y accidentes de trabajo, menor rotación del personal, mejoría en el clima laboral y un aumento en la confianza en jefaturas y compañeros de trabajo.

Para Manuel Romero, emprendedor, consultor, speaker y autor del blog español “Felicidad en el trabajo”, este concepto se basa en “lograr el bienestar de los empleados en tu empresa a través de un equilibrio en aquellos factores como ambiente laboral, flexibilidad horaria, salarios, desarrollo de habilidades, realización personal, liderazgo, formación, reconocimiento, beneficios sociales, estabilidad laboral, oficinas, recursos, bienestar y cultura corporativa”.

Partiendo de esto, la felicidad en el trabajo o cómo tener a un empleado feliz dependerá de las condiciones de trabajo, de los procesos operacionales y de la gestión de personas. Si en tu oficina todavía hay un entorno laboral rígido que no promueve el bienestar de sus colaboradores, estas estrategias pueden ayudarte a caminar hacia un nuevo modelo empresarial:

1. Olvídate del jefe autoritario, sé más un mentor, un coach que guía y enseña de forma amable.

2. Entiende sus necesidades. No todos los empleados son iguales, pero como líder debes darte el tiempo para conocer a cada uno. Apóyate de los líderes de cada equipo de trabajo y haz encuestas de forma regular.

3. Reconócelos. Cuando alguien hace algo bien, celebra su esfuerzo, pues esto lo mantendrá motivado y lo impulsará a seguir dando lo mejor y más de sí.

4. Fomenta la amistad entre tus empleados. De acuerdo con la consultora Gallup, las amistades de trabajo cercano aumentan la satisfacción de los empleados en un 50%.

5. Implementa prestaciones como poder llevar a su mascota a la oficina, poner salas de descanso, ofrecerles consultas gratuitas cada cierto tiempo, con especialistas de la salud, como nutriólogos, psicólogos u oftalmólogos. Esto debes definirlo de acuerdo con el perfil de tus colaboradores.

6. Maneja los conflictos de manera constructiva, trata a todos con dignidad y respeto, extiende la empatía.

7. Sé flexible ante imprevistos o situaciones particulares de cada uno.

8. Si en tus manos está darles una mejor remuneración económica, no dudes en hacerlo.

Estas son solo algunas ideas de las que puedes echar mano, pero existen muchas más que podrás trabajar con tu departamento de recursos humanos. Empieza ya a dar los primeros pasos y muy pronto notarás el cambio para bien.